Espacio de encuentro para personas interesadas en promover la interculturalidad.
lunes, 10 de enero de 2011
Visados Schengen
Tabla actualizada de países que necesitan visados Schengen para el cruce de fronteras exteriores de la Unión Europea.
jueves, 6 de enero de 2011
Una semana en la piel de un gitano
¿Cómo viven los gitanos en el país donde son más numerosos? Para saberlo, un periodista de Adevărul se hizo pasar por uno de ellos. No sufrió ninguna discriminación, sino una especie de desprecio generalizado.
Articulo original escrito por: Cristian Delcea
Nunca antes los gitanos habían estado tan presentes en el debate público. Un total de 8.000 gitanos rumanos han sido expulsados de Francia este año, pero la mitad han regresado ya. ¿Qué opciones tienen los romaníes de ser aceptados en Rumania? Lo descubrí gracias a que me disfracé de gitano durante una semana: gorro, camisa abigarrada, chaqueta de cuero y pantalón de pana. Me dejé crecer el bigote; la piel morena me la dio el buen Dios.
Comencé mi periplo en la Plaza de la Universidad [de Bucarest]. Había algunos estudiantes borrachos que se burlaron de mí y me gritaron esas palabras archiconocidas de la lengua romaní: “muscles” (¡cállate!), “bahtalo” (¡buena suerte!), “sokeres” (¿qué tal va?). Un rubio inmenso me hizo una fotografía, tras lo cual fotografió las botellas arrojadas por el suelo, los perros y los mendigos. Es probable que mi fotografía esté clasificada en su ordenador de Escandinavia bajo la categoría “Basura en Bucarest ”.
Si tenía dinero, era bien recibido
Más tarde fui a ver una obra en el Teatro Nacional. La gente que me rodeaba no estaba demasiado contenta con mi presencia, pero no dijo nada. Volví a escuchar algunas risas de unos jóvenes. Parecería que son ellos los más crueles y pérfidos con los gitanos. Y siempre ríen por la espalda. Tal vez sus miradas hagan más daño incluso que la ojeriza de Nicolas Sarkozy, el presidente francés. Organizamos campañas para la integración y la alfabetización de los romaníes, pero ninguna para que la gente no se ría cuando ve a un romaní jorobado por la calle.
Sin embargo, podemos dar el nombre que queramos a todo eso, pero no el de discriminación. Nadie me echó de ningún bar ni de ningún restaurante. Mientras pudieran meter en caja mi dinero, me recibían con los brazos abiertos. No son los gitanos los que sufren discriminación en Rumanía, son sobre todo los pobres.
Moverse en grupo para sobrevivir
Queremos que los romaníes huelan bien, que aprecien el arte, pero ningún empresario quiere a un romaní cerca. Y sin dinero, o bien el gitano cae en la miseria, o bien se busca el dinero por medios no convencionales. Traté de seguir la vía convencional y conseguir un empleo. Rastreé los anuncios de los periódicos en busca de trabajos no cualificados: limpiar, desguazar coches en piezas. Por teléfono me decían que tenían vacantes. Cuando llegaba ante el contratante, algunos me echaban honestamente (“¡Fuera de aquí, gitano!”), otros con insultos (“¡Pues mira, resulta ser que ya no necesitamos contratar a nadie más!”). Incluso los basureros me rechazaron. La chica me miró por encima de sus gafas y me dijo: “No contratamos. No lo hemos hecho nunca”. Lo cual significa sin duda que los basureros que se arremolinaban en el patio heredan la profesión de padres a hijos.
Antes pensaba que existía una cierta solidaridad, si no entre la gente, al menos sí entre los automovilistas. En la periferia de Bucarest tuve un reventón, de manera más o menos intencionada. Me pasé más de tres horas junto a la carretera, haciendo gestos a los coches que pasaban. En algunos casos podía leer los insultos en sus labios, otros pitaban entre sonrisas, uno hizo gesto de atropellarme. Estaba totalmente solo; cientos de personas pasaron frente a mí sin querer ayudarme. Allí comprendí por qué los gitanos se desplazan en tribu. ¡Si se quedan solos, mueren!
¿Qué espera la sociedad de ellos?
Al fin apareció un viejo Skoda Octavia del que bajó un pobre hombre, de unos cincuenta años, con un mono sucio de trabajo. En los dos minutos que hicieron falta para el cambio de neumático, me abrió su corazón: “Te vi hacerme señales hace dos horas. Te miré por el retrovisor y lamenté no haberme parado. Y me dije que si aún estabas allí a mi regreso, me pararía. ¿A que he hecho una buena acción?” Yo respondí con la cabeza gacha: “Sí señor”.
Cuando reemprendí la marcha hacia Bucarest, me detuve a poner gasolina. Un empleado de la gasolinera salió algo asustado y me preguntó: “Te has puesto gasolina en el surtidor 5?” No, yo me había servido en el surtidor 4. En el surtidor 5 había unos gitanos en un coche con matrículas amarillas [matrículas temporales para los coches comprados en Alemania, difíciles de ver e imposibles de rastrear] que habían puesto gasolina. Me enteré de que habían llenado el depósito y luego se habían olvidado de pagar. Me hice la “ilusión” de que ellos también debían estar realizando una experiencia periodística inédita.
El artículo, casi circular, termina a pocos pasos del lugar donde empezó, en la Plaza de la Universidad. Pienso que no he hecho gran cosa, ni ofrecido solución alguna al problema de los romaníes. ¿Qué pretende que sea de ellos la sociedad? Tras ser tratado como un gitano durante siete días, me atrevo a decir que la respuesta se encuentra en un cartel colgado en la vieja casa de un fanático religioso, que escribió sobre él un versículo de la Biblia: Juan 3:7, “Jesús dijo: es preciso que volváis a nacer”. Y no es ninguna metáfora.
DERECHOS DE LOS GITANOS
Rumania elude su responsabilidad
El activista pro derechos del pueblo romaní Nicolae Gheorghe ha denunciado enérgicamente en el diario Guardian los intentos de la clase política europea por considerar nómadas a los romaníes y criminalizarlos. “Lo cierto es que la gran mayoría de los romaníes de Europa Central y del Este son ciudadanos que residen de forma estable en sus respectivos países, y que no tienen nada que ver con esos estereotipos del nomadismo”, afirma Gheorghe. “El término ‘nómada’ lo utilizó la Unión Soviética en la década de 1930 para evitar que los artesanos itinerantes de etnia romaní se desplazaran libremente; luego se ha usado para justificar las deportaciones durante la Segunda Guerra Mundial y, más recientemente, las expulsiones de Francia”.
Las críticas de Ghoerghe apuntan de forma específica al “categórico y autoritario” presidente de Rumanía, Traian Basescu. “En el imaginario de Basescu —escribe el activista—, los gitanos son básicamente nómadas, tal como afirmó cuando era alcalde de Bucarest, y a menudo expresa observaciones ofensivas acerca de ellos.” Sin embargo, la idea de “librarse de los gitanos” forma parte de la psique rumana desde las deportaciones de la Segunda Guerra Mundial. “Las migraciones masivas del pueblo romaní desde que el país es miembro de la UE han servido al mismo propósito de excluir a los romaníes de las comunidades locales.” La postura de Rumanía consiste en “europeizar” el problema —“en otras palabras, trasladarlo a las instituciones europeas y a otros Estados miembros”— para eludir sus responsabilidades hacia sus conciudadanos de etnia romaní. La única solución posible es “aprovechar el dinamismo y las habilidades de los romaníes mediante la legalización de sus iniciativas y su integración en la economía formal: autoempleo, cooperativas familiares, comercio internacional de artesanía y otras actividades empresariales que encajen en el contexto de libre circulación de capitales, bienes, servicios y personas que rige la UE”.
Se presenta en Granada el primer partido musulmán a nivel nacional
José A. Cano Granada
Fuente: El Mundo
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| El presidente de PRUNE Mustafa Bakkach, en Granada. |
Un día antes de que comience la cumbre UE-Marruecos, aunque afirmando que "ni entran ni salen" de lo que pueda discutirse en esta, constituidos desde julio de 2009 y en los titulares desde el otoño, el Partido Renacimiento y Unión de España (PRUNE), "de inspiración en el Islam y centrado en representar a las minorías" se ha presentado oficialmente en Granada.
Su fundador, Mustafá Bakkach -de nacionalidad española desde 2001 "aunque Marruecos no retire a nadie la suya y por eso la sigo teniendo"-, presentó un discurso leído en primer lugar en árabe, en el que se defendía aumentar la participación ciudadana en política, promover la justicia, la igualdad, la solidaridad y respetar "la legalidad vigente y la Constitución Española", con la única diferencia con el ideario hipotético de cualquier otro partido de considerar el Islam "fuente de dichos principios".
Bakkach lamentó que, desde que se conoció la creación del partido "se haya intentado fomentar el miedo" al mismo "diciendo que es radical, promarroquí o islamista", circunstancia que no considera reales. El fundador del PRUNE, que ha sido delegado de la Comisión Islámica Española por el colectivo marroquí y vicepresidente de la Federación de Entidades Religiosas Islámicas de España (Feeri), considera que "si existen partidos de inspiración cristiana, no veo qué problema hay en que la nuestra sea el Islam".
"Somos un partido español que aspira a trabajar dentro de España, no sé qué intereses han movido los ataques de los últimos meses", sentenció, agregando que "no nos financia ningún país extranjero, aunque ha habido intentos que hemos rechazado". Pretender que "nuestro objetivo sea reconstruir Al-Andalus o aplicar la sharia" son "tonterías como muchas otras que se han dicho".
También tuvo sus críticas para el "tratamiento informativo" recibido por el partido en su corta vida, opinando que "se ha hablado sin conocimiento alguno", por ejemplo "insistiendo en que se nos investigase, como si por ser musulmanes tuviésemos que ser terroristas o agentes de otro país".
Aunque el PRUNE concurrirá a las municipales de 2011 y las nacionales de 2012 en las circunscripciones dónde ya tiene delegados –esto es, Madrid y Barcelona, que verán actos de presentación equivalentes al de Granada "próximamente", además de Asturias, Valencia, Murcia y al menos, en Andalucía, en Málaga y Granada–, se marcan el objetivo de estar presente en los Ayuntamiento en 2015.
"Espero que en 20 años podamos aspirar a tener alcaldías e incluso algún ministerio, y en 30, tener el honor de que uno de nuestros afiliados sea presidente del Gobierno", deseó Bakkach. Unos afiliados cuyo número no quiso concretar "porque somos un partido joven y no nos gusta centrarnos en las cifras" pero que estimó entre 700 y 1000, esperando quintuplicarlos antes de las próximas municipales.
Asimismo, el PRUNE quiso desvincularse del ruido de fondo previo a la cumbre UE-Marruecos, afirmando que el país norteafricano "para nosotros es sólo una nación vecina" y que los asuntos relativos al Sáhara Occidental o las relaciones entre Europa y terceros países "corresponden a la diplomacia, y nosotros conocemos nuestras limitaciones".
Asimismo, opinó sobre los actuales debates sobre integración, Islam e inmigración valorando "negativamente" que se intente clasificar a los extranjeros residentes en España "en bloque" como de una tendencia política u otra. También consideró que "si llevo viviendo 20 años en España y trabajando, ¿por qué se supone que tengo que integrarme? Ya estoy integrado".
@Alberto Mendoza.-
Fuente: El Confidencial
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| Inmigrantes votando en Vic. |
Ayuntamientos como el de Vic no tendrán tan fácil impedir que los extranjeros sin papeles se empadronen, si en los salones de plenos se sientan concejales inmigrantes. Con esta premisa comienzan a surgir formaciones como el Partido Renacimiento y Unión de España (PRUNE), el primero de inspiración islámica que aspira a presentarse en toda España en los comicios locales de 2011. Unas elecciones donde unos 650.000 inmigrantes extracomunitarios podrán ejercer su derecho al voto gracias a los convenios internacionales firmados por el Gobierno. A esta cifra hay que añadir los residentes procedentes de la Unión Europea, cuyo grupo más numeroso, los rumanos, suponen una población de unas 800.000 personas.
Por ahora, el PRUNE no puede contar con los más de 700.000 marroquíes que viven en España, ya que el reino alauí no permite la reciprocidad, es decir, que los españoles puedan votar en Marruecos. Por ello, Mostafa Bakkach (Tánger, 1964), fundador de este partido, reclama a las autoridades de su país de origen que llegue a un acuerdo con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. “Marruecos debe hacer un esfuerzo, porque los inmigrantes no pueden ser ciudadanos de segunda, deben poder votar en el municipio donde viven y trabajan”, señaló Bakkach a este diario, quien sueña con poder disfrutar algún día del voto de los 1,3 millones de musulmanes que habitan en España.
Mientras, busca el respaldo del resto de minorías, sin importar su origen asiático, africano o hispanoamericano. El Ejecutivo ha negociado convenios bilaterales con países tan diversos como Argentina, Colombia, Perú, Islandia, Trinidad y Tobago, Ecuador, Burkina Faso, Cabo Verde, Chile, Paraguay, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Uruguay, Bolivia y Venezuela. También lo intentó con Marruecos, Brasil, México y República Dominicana, para la legislación de estos países impide votar a los extranjeros. Para convencer a estos cientos de miles de votantes, Bakkach insiste en que su partido es “abierto, moderado e independiente”, y que pretende luchar por las minorías y los más desfavorecidos.
Sin embargo, entre sus fines no oculta que se encuentra el Islam como “fuente de principios” para “la regeneración la moral y ética la sociedad española”. ¿Significa algo así como imponer un código islámico o la temida Sharia? Bakkach lo niega tajantemente. El líder de PRUNE, afincado en Granada, es periodista y escritor, pero también vocal de la Comisión Islámica y vicepresidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas. “No somos islamistas, ni marionetas de Marruecos, ni aceptamos financiación del extranjero. Acatamos la Constitución y la ley española, y no queremos imponer nada a nadie”, aseguró.
Un nuevo mapa electoral en 2011
Así, Bakkach defiende que el carácter musulmán de un partido no lo hace menos democráticos: “Somos de raíz islámica como el PP es cristiano. Por ejemplo, no estamos de acuerdo con el Gobierno en temas como el aborto.” Su implantación es todavía un misterio. Se niegan a comunicar su número de afiliados hasta el próximo mes, cuando llevarán a cabo un acto público de presentación. En cambio, reconocen que se han establecido en Granada y Asturias, y que trabajan para abrir sus próximas sedes en Madrid, Barcelona y Valencia.
Pero, más allá del futuro que pueda tener este primer intento de articular un partido de minorías, la controversia en torno a Vic ha vuelto a colocar a la inmigración en el centro de la agenda política. El equipo municipal que acordó no inscribir a los sin papeles está compuesto por la heterogénea coalición de CiU, PSC, ERC, apoyada en esta materia por el partido ultra Plataforma per Catalunya. Alicia Sánchez-Camacho, candidata del PP a la Generalitat, anunció que la inmigración será “un eje prioritario” en su campaña electoral. Y el Gobierno catalán, pese a asegurar ayer que “no admitirá” el uso “partidario, oportunista y demagógico” de esta materia, no ha sido capaz de zanjar el debate a tiempo. Tampoco el Ejecutivo central, que considera que la ley obliga a los consistorios a empadronar a todos sus vecinos.
La controversia puede ser aún mayor en 2011, sobre todo si la crisis económica continúa castigando al conjunto de la población, y los principales partidos siguen sin dar respuestas claras al complejo asunto de la inmigración. Las formaciones con mensajes xenófobos pueden tener su oportunidad, pero también los propios inmigrantes, que si se comprometen políticamente, pueden cambiar el panorama político de muchos ayuntamientos. Incluido Vic.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Tarragona también reclama el veto a a los inmigrantes incivicos
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| Alumnos musulmanas de un Instituto de Tarragona en el pleno que aprobó la ilegalización del burka en espacios públicos. |
El Ayuntamiento de Tarragona (PSC-ERC) se sumó ayer a los municipios de Salt (PSC), L'Hospitalet de Llobregat (PSC), El Vendrell (CiU) y Badalona (PP) en la petición de que se niegue el permiso de residencia por arraigo y la reagrupación familiar a los inmigrantes con una conducta incívica. El equipo de gobierno anunció que quiere que los informes municipales sean vinculantes en el nuevo reglamento de la ley de extranjería para las peticiones que debe autorizar el Ministerio del Interior.
El alcalde de Tarragona, el socialista Josep Fèlix Ballesteros, aseguró abiertamente en declaraciones a la agencia EFE que «aquella gente que no tenga un comportamiento cívico, que tenga actitudes predelictivas o directamente delictivas, no tiene derecho a la reagrupación familiar». El edil cree que los ayuntamientos conocen mejor que nadie «cómo se genera o se cohesiona la convivencia», ya que cuentan con servicios sociales en cada barrio.
La secretaria de Estado de Inmigración, Anna Terrón, manifestó a EL PERIÓDICO que el Gobierno estudiará que el nuevo reglamento de la ley de extranjería niegue la regularización por arraigo a los extranjeros incívicos. Sin embargo, fuentes del Gobierno declararon a este diario que la reagrupación familiar es un derecho fundamental regulado por la UE y solicitado por ciudadanos en situación de plena legalidad en España. De manera que denegarla a alguien por el incumplimiento de una ordenanza «es absolutamente desproporcionado».
FIN DEL 'BUENISMO
Ballesteros advirtió de que se ha acabado el discurso «buenista» en el que todo son «violines y trompetas, los derechos humanos... » «Eso está muy bien, pero cuando no choca con la convivencia», añadió.
El alcalde de Tarragona considera que ni siquiera es necesario elevar esta medida al pleno: «Solo hace falta una declaración pública de acuerdo y que el Gobierno lo asuma», dijo. La ciudad tiene experiencia en gestión exprés de la inmigración. La prohibición de acceder con velo integral a las dependencias municipales está en vigor desde el mismo día en que el pleno aprobó la medida, el pasado julio.
martes, 21 de diciembre de 2010
Arrastre Xenófobo
Noticia publicada en el diario El País
Los duros efectos de la crisis económica sobre el déficit público y el empleo han propiciado un retorno del debate europeo en torno a la inmigración. No porque se trate de una consecuencia inevitable, sino porque las dificultades que atraviesan la mayor parte de los países de la Unión han creado un caldo de cultivo favorable a la expansión de las propuestas populistas y xenófobas.
Los partidos democráticos, por su parte, no han intentado contenerlas y combatirlas, sino que han preferido disputar electoralmente en el mismo terreno que estas fuerzas emergentes, y ateniéndose a la misma agenda. Medidas contra los inmigrantes que cosechaban una amplia condena hasta fechas recientes se incorporan ahora a los programas electorales y de Gobierno de los partidos democráticos. Y también la Unión Europea (UE) se está dejando arrastrar por esta peligrosa corriente, como ha quedado de manifiesto en el intento felizmente abortado de aprobar la Directiva del permiso único en el Parlamento de Estrasburgo.
El regreso de la inmigración al primer plano político no debería ocultar el cambio de sentido que ha experimentado el debate. Si durante los tiempos de bonanza se centraba en las medidas para canalizar o ralentizar los flujos de trabajadores extranjeros, invocando los supuestos desafíos que su sola presencia representaba para las culturas o identidades nacionales, en estos momentos lo que se discute es cómo privarlos de sus derechos. Y no de los que les corresponden como a cualquier persona -que, por lo demás, no siempre están siendo respetados-, sino de los que han adquirido por haber trabajado legalmente y, por consiguiente, haber cotizado por sus prestaciones y pagado sus impuestos.
En tiempos de ajuste presupuestario y de recortes sociales, el populismo y la xenofobia proponen excluir a los trabajadores extranjeros de los beneficios que les corresponden como fórmula para aliviar el esfuerzo que se exige a los nacionales. Y según demuestran algunas medidas de la Directiva del permiso único, como la de la no exportación de las pensiones, es una tentación a la que no parecen resistirse los partidos democráticos.
Si algo diferencia a estos es que, al contrario que las fuerzas populistas y xenófobas, no se atreven a proponer por sí solos los recortes a los derechos de los trabajadores extranjeros y prefieren recurrir a la UE para que les sirva de coartada. En vez de asumir la ignominia de lo que proponen, buscan descargar la responsabilidad en las instituciones europeas y presentarse como disciplinados ejecutores de sus directrices.
Con esta estrategia allanan el camino al populismo y la xenofobia, al otorgar un marchamo democrático a su agenda y a sus iniciativas. Pero, además, desvirtúan el proyecto de la Europa unida, que va dejando de ser un instrumento en favor de las libertades civiles y el respeto a la ley para convertirse en lo contrario. No basta con que Europa avance hacia cualquier unidad. La única unidad que merece la pena es la que se articula en torno a aquellos principios que están siendo vulnerados para tratar la inmigración.
El número de extranjeros trabajando en la Unión se ha estancado como consecuencia de la crisis. El balance entre los que regresan a sus países de origen y los que llegan se ha equilibrado, y podría inclinarse hacia el descenso de la población inmigrante si persisten las dificultades. Por eso, el retorno del debate sobre la inmigración al primer plano político es un cínico señuelo que esconde lo que de verdad se está jugando la Unión. Por una parte, el principio de igualdad ante la ley; por otra, la universalidad de los derechos sociales. Vulnerados ambos principios, nada impediría que, tras los trabajadores extranjeros, se discriminara a otros colectivos desfavorecidos.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Burka extremadamente peligroso
Ha sido uno de los temas más tratados en lo que ha integración social de inmigrantes se refiere en este año que termina. Nos referimos a la prohibición especifica del uso del Burka o velo islámico integral como se dice para quedar fino en muchos municipios catalanes.
Es un tema que se las trae, porque si se trataba de evitar que la gente fuera por la calla con la cara oculta ¿porqué no se prohibieron los pasamontañas o los cascos integrales de motociclista? Se ve que el burka tenia un componente de peligrosidad añadido, del que los personajes del chiste no acaban de darse del todo cuenta aunque lo intuyen.
¿Alguien lo sabe? que nos lo diga que nosotros seguimos sin entenderlo.
viernes, 17 de diciembre de 2010
I Estudio sobre las actitudes de los valencianos ante la inmigración de la Fundación Ceimigra
Llegó para quedarse: I Estudio sobre las actitudes de los valencianos a...:
La fundación Ceimigra y concretamente el Observatorio Valenciano de las Migraciones es un referente a nivel metodológico y estadístico en lo que se refiere al tema de la integración social de inmigrantes en la Comunitat Valenciana. Fruto de su trabajo nos presentan este primer informe, se entiende que van a seguir en el futuro con esta linea de trabajo, sobre la actitud de los valencianos de origen acerca del fenómeno de la inmigración y la casuística que genera.
Se trabaja con una muestra de 1117 sujetos a los que se las ha pasado una entrevista sobre diversos aspectos de la percepción que tienen sobre el fenómeno inmigratorio que han elaborado ellos mismos. En mi opinión la importancia de este informe esta en que va a poder ser de gran utilidad como instrumento de trabajo para definir lineas de actuación en lo que a integración social de inmigrantes se refiere y va a abrir con las encuestas que le seguirán una linea de trabajo de gran importancia de cara el futuro.
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