sábado, 25 de enero de 2014

España necesitará otro boom de inmigrantes después de la crisis


La crisis ha dibujado un nuevo retrato robot de los inmigrantes, que se han "españolizado". El envejecimiento de la población nativa y también de la extranjera hará necesario otro boom demográfico dentro de unos años. 

Gráfico: C. Galera.


Mayores, con más formación, sobre todo mujeres y enfocados al sector servicios. Así es el perfil de los inmigrantes que viven en España tras cinco años de crisis. Bastante diferente de la arquetípica imagen de peones extranjeros que copaban las obras de medio país. ¿Qué ha sucedido desde 2007? 

Está a la vista de cualquiera: dos recesiones, más que socavón en el mercado laboral, desempleo en máximos, desplome del consumo y de la confianza… Pero, más allá de los grandes titulares, también hay lugar para otros movimientos importantes… 

La crisis ha acabado con 900.000 puestos de trabajo de inmigrantes, la mitad de ellos en los últimos dos años. Y lo ha hecho de una manera muy desigual. Es muy destacable este dato: entre la mitad de 2011 y la de 2012 mientras los ocupados extranjeros entre 16 y 34 años se han reducido un 38% (unos 650.000 efectivos), los mayores de 35 años se han incrementado un 8% (lo que representa 125.000 personas más). 

¿Cómo se explica este cambio? “El envejecimiento de los individuos presentes en el mercado de trabajo inmigrante emerge como una característica esencia del cambio estructural que se está operando con la crisis, reflejo parcial de la salida de inmigrantes más jóvenes hacia el exterior y, por otra parte, del aumento de su edad, junto al de nuevas entradas exteriores en la población inmigrante de 36 a 64 años”, afirma el Anuario de la inmigración en España, titulado ‘Inmigración y crisis: entre la continuidad y el cambio’, que publica la Fundación Cidob y la Ortega-Marañón, entre otras.

Asimismo, se ha producido un trasvase entre sectores. La caída de la ocupación en la construcción explica casi el 100% de las pérdidas de empleo de los inmigrantes durante la crisis, a cambio, se ha incrementado en los servicios (un 4% más). “También este colectivo se ha feminizado y se ha incrementado el autoempleo”, dice Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los coordinadores del informe. 

Población envejecidas = dudas en el sistema de pensiones 

Lo cierto es que tras estos cambios, se esconde una nueva pirámide poblacional. Ésta y, sobre todo, la futura, debilitan aún más la sostenibilidad del sistema de pensiones (se reduce el número de afiliados a la Seguridad Social por jubilado), que justamente ahora se encuentra en plena revisión. 

De acuerdo con el informe, “el colapso del empleo de los más jóvenes y su paulatino abandono del país, sugiere importantes vulnerabilidades que sólo se harán visibles una vez retorne el crecimiento del empleo”. 

Así, aunque ahora pueda parecer un espejismo (con una tasa de paro que supera el 27%), la economía española dentro de unos años puede requerir otra vez la entrada de extranjeros para compensar la falta de jóvenes. 

Para Oliver, “cuando se haya recuperado el mercado laboral se verá otra que hacen falta determinados perfiles, ya que muchos de los inmigrantes jóvenes se han ido. También por la propia estructura demográfica de España, con una población cada vez más envejecida”. Sara de la Rica, catedrática de la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea, señala que “necesitamos que entren inmigrantes (y que la mujer no abandone el mercado de trabajo al tener hijos) mientras que el número medio de hijos por mujer sea tan bajo como el actual. Ahora está en alrededor de 1,3 hijos por mujer y para que la población no decrezca necesitamos 2 hijos por mujer [en la Unión Europea ronda el 1,6]. Por tanto, necesitamos flujos de entrada de población desde ya y hasta que las que vivan en España tengan menos hijos que los necesarios”. 

¿Para cuándo? 

Según los expertos, el mercado laboral no puede empezar a crecer, al menos, hasta 2015. Y, para volver a los niveles previos a la crisis, creen que tiene que pasar al menos una década. Por lo que este nuevo boom no será necesario hasta varios años después. 

Además, De la Rica advierte de que esta solución lo que hace realmente es retrasar el problema. “Ahora, si durante un tiempo suficientemente sostenido los inmigrantes nos solucionan el problema de la baja natalidad de nuestro país y provocan el crecimiento de la población que se requiere sí que podrían ayudar a paliar el problema de envejecimiento de la población”. También de que el perfil requerido en el futuro será totalmente distinto del de los años anteriores de bonanza. 

“Si tendemos hacia un modelo económico de más alto valor añadido necesitaríamos inmigrantes más cualificados y deberíamos premiar su entrada frente al resto. Esto es lo que están haciendo ahora mismo los países más desarrollados. Pero si seguimos centrados en trabajos del sector servicios muy poco cualificados, entonces cuando salgamos de la crisis estos empleos volverán a ser necesarios y se necesitará mano de obra inmigrante para cubrir los puestos ‘peores’, lo que los nativos no quieren”, añade la economista. 

En todo caso, ahora el panorama es bien distinto. Y, mientras los niveles de desempleo continúen tan elevados y las perspectivas sigan tan negativas, es muy difícil mirar más allá y, si quiera, pensar en revertir los flujos migratorios (ahora abandonan España más personas de las que entran).

Articulo escrito por: María G. Mayo y publicado en: Expansión


Muertos en las fronteras de Europa




martes, 9 de abril de 2013

Una forma muy adecuada de decirlo. Al final todos somos migrantes

Hay algo que hemos de tener en cuenta cuando tratamos temas de este tipo, al final a todos nos interesa tratar bien a los demas porque nos podemos ver en la circunstacia de vivir en nosotros o en nuestros familiares concretos esa misma situación que juzgamos de forma diferente según nos suceda.

jueves, 2 de agosto de 2012

No me llames extranjero (Campaña CIEs No)



"Y me llamas extranjero porque me trajo un camino, porque nací en otro pueblo, porque conocí otros mares y un día zarpé de otro puerto, si siempre quedan iguales en el adiós los pañuelos y las pupilas borrosas de los que dejamos lejos los amigos que nos nombran, y son iguales los rezos y el amor de la que sueña con el día del regreso. (...)" 

(Rafael Amor: "No me llames extranjero")

viernes, 20 de julio de 2012

¿Vamos bien para Senegal?


En algunos aspectos lo que nos esta sucediendo es una especie de reversión de la realidad. Ni nuestra situación es tan mala ni la situación de los países del África subsahariana ha mejorado tanto para que se inviertan de forma tan drástica los flujos migratorios. No es bueno hacer tremendismo y es mejor ser realista. Los flujos migratorios del Sur hacia el Norte con nuestro país como lugar de paso van a continuar existiendo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Visita al CIE de Zona Franca (Barcelona)



De difícil acceso, ya que no llega el transporte público, el CIE de Zona Franca, protagonizó la escenificación de una operación maquillaje en un momento de gran polémica, por las últimas denuncias de maltratos. 
A pesar del discurso oficial, comunicado por varios representantes de la Seguridad del Estado, a través de la rueda de prensa, en el que dicen que aquí no pasa nada, podemos escuchar otras voces que nos niegan lo contrario.

Nota de prensa sobre el caso de David y Shalva:

+ info:

Sobre el caso de David y Shalva:

sábado, 21 de abril de 2012

El Gobierno restringe el acceso a la sanidad a los inmigrantes irregulares



En plena crisis económica, las principales víctimas de las medidas que pretenden combatir el abuso que algunos ciudadanos extranjeros hacen de la sanidad pública española pueden ser los inmigrantes más desprotegidos. La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha anunciado que no bastará con estar empadronado para obtener la tarjeta sanitaria, sino que se exigirá la residencia fiscal. Ello implica que las personas que se encuentren en situación irregular solo podrán acceder a las urgencias, la maternidad y los cuidados de los niños, que es la asistencia básica asegurada a cualquier persona. El Gobierno reformará la Ley de Extranjería para poner en marcha nuevas restricciones. “El padrón no les bastará”, ha manifestado Mato, quien explicó que para otorgar la tarjeta sanitaria se verificará que quienes la solicitan “de verdad” viven y “trabajan como nosotros y pagan sus impuestos”. Es decir, que tienen residencia legal en España. Mato justificó este cambio aduciendo los abusos de quienes traen a sus familiares exclusivamente para recibir tratamientos médicos. El resultado de estos cambios será que quienes estén en situación irregular solo podrán acceder a las urgencias, la maternidad y los cuidados de los niños, que es la asistencia básica asegurada a cualquier persona. La población de extranjeros residentes en España es de 5.711.040 personas, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y el número de extranjeros en situación legal asciende a 5.251.094, según los datos del ministerio de Empleo, con lo cual la cifra de ciudadanos 'sin papeles' que podrían verse afectados por estos cambios rondaría el medio millón de personas, a falta de depurar posibles duplicidades en el padrón que admiten los expertos. Fuentes del Ejecutivo precisaron que solo se reconocerá el derecho a acceder a tarjeta sanitaria a aquellos extranjeros con “residencia legal” en España, lo que implica tener permiso de residencia en vigor, y a sus familiares directos también regularizados. Está por definir cómo abordar la situación de los miles de residentes irregulares que ya cuentan con tarjeta sanitaria en España. más información Sanidad sube el copago para bajar el consumo de fármacos Sanidad calcula que el nuevo copago aportará solo 165 millones El sector sanitario ve problemas para implantar el pago según la renta El anuncio de Sanidad supone un giro radical a la política aplicada desde que en el año 2000, en plena avalancha migratoria y bajo un Gobierno también del PP —entonces presidido por José María Aznar— la Ley de Extranjería abrió las puertas a los inmigrantes en situación irregular a la tarjeta sanitaria con el único requisito de que estuvieran empadronados. La ley, reformada por última vez en el año 2000, establece en estos momentos que los extranjeros que se encuentren en España inscritos en el padrón del municipio en el que residan “tienen derecho a la asistencia sanitaria en las mismas condiciones de los españoles”. Los que no tienen ni el padrón tienen derecho a las urgencias, la maternidad y la atención infantil. Hasta 2000 únicamente se reconocía el derecho a la atención sanitaria gratuita y sin trabas administrativas a los extranjeros en la atención de urgencias, ya fuera por accidente o por padecer una enfermedad grave hasta que el paciente recibiera el alta. Junto a este aspecto, considerado como un auxilio humanitario, también se atendía la asistencia al embarazo, parto y postparto, y los cuidados a los menores. Al revisar el acceso a la sanidad de los sin papeles, Mato aspira ahorrar unos 500 millones de euros. La ministra anunció que su departamento también tomará otras iniciativas para combatir el llamado turismo sanitario. A este respecto anunció la intención de revisar distintos convenios internacionales que, según afirmó, no se han mostrado eficaces. También, explicó, se exigirá reciprocidad a los países, de manera que en España solo se ofrecerán las prestaciones sanitarias que los españoles puedan recibir dentro de sus fronteras. Con eso y un mayor control de la atención que reciben los residentes extranjeros, se espera ahorrar otros 971 millones, ha dicho la ministra. Mato detalló un amplio abanico de medidas con las que su departamento pretende recortar 7.000 millones de euros en gasto sanitario. Entre ellas figuran, además de las destinadas a luchar contra el turismo sanitario, la creación de una central de compras farmacéuticas, el traspaso de enfermos crónicos desde hospitales a residencias o ajustes en las prestaciones complementarias.

Noticia publicada en la edición digital del diario El País.